Cómo hacer un pop-up que convierta en tu e-commerce

Casi nadie compra la primera vez que entra en una tienda. El pop-up es la forma más efectiva de quedarte con su email para venderle después. Si el tuyo convierte por debajo del 6%, estás tirando el tráfico que tanto te cuesta traer.

Por qué hacer crecer tu lista

Tu lista de emails es un activo de tu marca: no depende de ningún algoritmo, no pagas por cada clic y llegas directamente a la bandeja de entrada de tu cliente. Aunque se caigan Instagram o TikTok, puedes seguir escribiéndole. Y cuanto más grande y activa es la lista, más vale tu tienda.

Cómo captar emails

Puedes captar emails con el formulario del pie de la web, con el registro en el checkout o con landing pages para listas concretas (por ejemplo, un acceso anticipado). Pero, bien hecho, el pop-up es el que más emails trae.

Qué resultados esperar

Por debajo del 6% de conversión, el pop-up no está funcionando. Un buen pop-up está en torno al 10%, es decir, capta el email de 10 de cada 100 personas que lo ven. Con tests, en algunas tiendas llegamos al 12-13%. En ordenador suele convertir algo menos que en móvil.

La checklist de un buen pop-up

Cómo hacerle un A/B test

Un A/B test es lanzar dos versiones del mismo pop-up y quedarte con la que más convierte. Prueba en este orden:

  1. La oferta
  2. La imagen
  3. El momento en que aparece
  4. El número de pasos
  5. Los colores y el texto del botón

El pop-up es la puerta de entrada al flow de bienvenida, que es el que convierte esos emails en primeras compras.